TBRI® Principios y estrategias para el profesorado de alumnado que ha sufrido situaciones de trauma.

Artículo traducido y adaptado al contexto educativo español.

Artículo original aquí

La base de TBRI® (Intervención Basada en Relaciones de Confianza) de la actuación docente son las relaciones. Los estudiantes deben sentirse conectados para sentirse seguros, y es esta seguridad la que les da la capacidad de aprender. Un aula respetuosa y conocedora del trastorno de apego crea un ambiente donde los niños que provienen de “lugares difíciles” pueden tener éxito. Se involucra a los estudiantes.

A continuación se presenta una lista de estrategias para el docente que tiene a su cargo un niño o niña que ha vivido factores de riesgo y presenta problemas conductuales por este motivo.

El docente

  • Comprende los comportamientos de los estudiantes como estrategias de supervivencia, en lugar de desobediencia deliberada.
    • Reconoce los factores de riesgo de desarrollo (estrés prenatal, trauma del nacimiento, hospitalización temprana, abuso, negligencia y trauma) y su contribución a los comportamientos de los estudiantes.
    • Utiliza esta información para responder a la necesidad subyacente del comportamiento en lugar del comportamiento en sí.
    • Fortalece las relaciones con los estudiantes y entre los estudiantes.
  • Establece contacto visual con amabilidad cuando habla con los estudiantes o les da una instrucción
  • Promueve el tacto positivo sano en la rutina de la sala de clase, tal como apretones de manos, chocar las manos o palmadas en el hombro.
  • Se interesa por la vida de los estudiantes. Por ejemplo:
    • Les hace preguntas sobre sus aficiones e intereses.
    • Les escucha.
    • Incorpora una actividad de diario en clase. Lee y responde a las entradas.
    • Está atento y reconoce los distintos estados emocionales; por ejemplo, cuando un estudiante parece que está molesto o enojado.
    • Tiene una pregunta preparada para el principio de cada clase, preguntas que promuevan la participación y el conocimiento mutuo: Por ejemplo, “En una escala de 1 a 10, mi nivel de estrés es un ___” o “El mejor regalo que recibí fue ______”.

–   Crea un ambiente donde los estudiantes se sientan seguros. Los niños con trastorno de apego necesitan entornos predecibles.

  • El ambiente físico debe ser organizado y no abrumador en términos de iluminación, colores, materiales.
  • Establece y practica rutinas para los procedimientos de clase; por ejemplo, qué hacer al entrar en el aula, cómo hacer una pregunta, dónde van las revistas, etc.
  • Recuerda el horario de clase y advierte con antelación si va a cambiar.
  • Durante los cambios diarios, proporciona advertencias que preparen para la transición, por ejemplo: “Cinco minutos hasta que vayamos a almorzar”, “Tres minutos hasta que vayamos a almorzar”, “Un minuto hasta que vayamos a almorzar”.
  • Crea espacios para que los estudiantes hagan oír su voz en el aula y permite que se les escuche.
  • Presta toda la atención. Mira a los ojos y saluda a los estudiantes cuando entren al aula.
  • Ofrece situaciones en las que puedan elegir, como por ejemplo, permite a los estudiantes que completen las tareas en el orden que elijan.
  • Negocia y pacta con el alumnado, como por ejemplo, extendiendo un plazo hasta el lunes para que los estudiantes puedan tener el fin de semana para completar un proyecto de grupo.
  • Da la oportunidad al estudiante de corregir su propio comportamiento, como por ejemplo, “vuelve a decirlo de manera amable”, si es que usó palabras irrespetuosas.
  • Aborda las necesidades fisiológicas de los estudiantes que han sufrido trauma relacional temprano ayuda a mantener los niveles del neurotransmisor glutamato equilibrados, el cual es el principal mediador en la transmisión de información sensorial, emocional, motora y cognitiva. El exceso de glutamato está asociado con varias condiciones médicas y conductuales perjudiciales. Algunas estrategias pueden ser:
    • Permitir botellas de agua y tentempiés en el aula.
    • Estimular el movimiento físico, como permitir que los estudiantes se levanten y caminar o levantarse mientras trabajan.
    • Entender las necesidades sensoriales de los estudiantes y proporcionar herramientas para satisfacer estas necesidades, tales como:
      • Auriculares con cancelación de ruido
      • Un lugar tranquilo para trabajar
      • Música de fondo suave
      • Elementos que proporcionen una sensación de peso y seguridad (almohadilla, manta, chaleco, etc.)
      • Iluminación suave o natural
  • Practica habilidades de autorregulación.
    • Después de una tarea de mayor esfuerzo cognitivo, practica la respiración profunda u otras técnicas de autorregulación.
    • Planifica a propósito una actividad que emocione y traiga cierto nerviosismo al aula: algún juego, un experimento científico. Luego practica técnicas de auto-regulación o relajación.
    • Ayuda a los estudiantes a identificar su nivel de ansiedad y estrés.
  • Es proactivo ( y no reactivo)
    • Enseña habilidades y comportamientos adecuados antes de que sean necesarios o requeridos.
    • Enseña y practica técnicas de relajación o autorregulación antes de actividades más estimulantes; por ejemplo, respiración profunda, puntos de presión, actividades de atención plena o mindfulness…
    • Ayuda a los estudiantes a identificar sus sentimientos usando un escáner de sentimientos durante la clase. Di si te sientes avergonzado / ansioso / aburrido / etc. Si lo estás, levantas la mano o pones el pulgar hacia arriba. Si no, pulgar hacia abajo. Si no estás seguro, puedes girar el pulgar de lado. “
    • Practica etiquetando emociones y diseña con los estudiantes estrategias planes para gestionarlas. Por ejemplo, ¿qué tres cosas se puede hacer cuando os sentís tristes / enojados / asustados / etc.? Pon en práctica las estrategias.
  • Propone actividades divertidas y cooperativas
    • El cerebro de los estudiantes está mejor preparado para aprender cuando están involucrados en una actividad alegre.
    • Realiza actividades de repaso por equipos.
    • Realiza lecturas dramáticas, mini-conciertos o actuaciones teatrales que cumplan con los objetivos de aprendizaje.
    • Mejora la convivencia realizando dinámicas que potencien la cohesión de grupo-clase.
    • Propone descansos que impliquen movimiento corporal.