Necesito encontrar a alguien en quien confíe lo suficiente para permitirle caminar a mi lado.

Alguien que pueda sostener firmemente mis sentimientos y me ayude a escuchar los dolorosos mensajes que surgen de mi interior.

Alguien que no tenga miedo de mi terror y pueda contener mi rabia más oscura.

Alguien que me pueda mantener a salvo mientras exploro el mundo roto en pedazos que he tenido que mantener en secreto tanto tiempo.

Alguien que me ayude a poner en orden las experiencias fragmentadas en mil sensaciones que me ahogan y paralizan.

Necesito encontrar a alguien que me ayude a encontrarme a mí mismo.

Inspirado en “El cuerpo lleva la cuenta” de Bessel Van der Kolk