Managing social, emotional, and behavioural difficulties in schools in the Netherlands

Ed Smeets

ITS, Radboud University, Nijmegen, Netherlands

 

Introducción;

Tres aspectos clave del entorno escolar son cruciales para la prevención y la gestión de las dificultades sociales, emocionales y conductuales (SEBD) en las escuelas. Estos son un entorno de instrucción adecuado, un clima social y emocional de apoyo, y un proceso sistemático de identificación e intervención. Este documento aborda estos aspectos críticos al presentar los resultados de dos estudios en educación primaria en los Países Bajos. Según los docentes, uno de cada seis alumnos de las escuelas primarias tradicionales exhibe algún tipo de  dificultades sociales, emocionales y conductuales  (SEBD).

Los casos severos de comportamiento agresivo o TDAH presentan las mayores dificultades para los maestros. El enfoque en las escuelas regulares se basa en la provisión de un entorno social y emocional de apoyo y en la identificación de dificultades sociales, emocionales y conductuales  (SEBD), con poca atención a un entorno educativo adecuado o intervenciones consistentes. Este artículo describe un  enfoque sistemático a la prevención e intervención temprana de las dificultades sociales, emocionales y conductuales  (SEBD)que abordará este tema.

 

 

Three key aspects of the school environment are crucial for the prevention and management of social, emotional, and behavioural difficulties (SEBD) in schools. These include an adequate instructional environment, a supportive social-emotional climate, and a systematic process of identification and intervention. This paper addresses these critical aspects by presenting results from two studies in primary education in The Netherlands. According to teachers, one in six pupils in mainstream primary schools exhibits some kind of SEBD.

Severe cases of aggressive behaviour or ADHD present the greatest difficulties for teachers. The focus in mainstream schools is on the provision of a supportive social-emotional environment and on the identification of SEBD, with little attention to an adequate instructional environment or consistent interventions. This paper describes a systematic
approach to the prevention and early intervention of SEBD which will address this issue.

Conclusiones:

Sobre la base de estos y otros estudios realizados en SEBD en los Países Bajos, este documento sugiere un enfoque sistemático para la identificación de SEBD y la creación y evaluación de diversas estrategias de prevención e intervención, con especial énfasis en la provisión de un entorno educativo adecuado . El uso de esta sistemática proporcionará una educación que se adapte a las necesidades y capacidades específicas de los alumnos. Como resultado, la educación puede ser más interesante y los alumnos, incluidos aquellos en riesgo de desarrollar SEBD, pueden participar más en los procesos de aprendizaje.

Además, el sistema facilita la adaptación de la educación a las características de ingreso de los alumnos, así como el seguimiento del progreso de los alumnos en varios dominios de competencia. También hace posible que las escuelas, los padres y las agencias externas intercambien información y se comuniquen regularmente. Combinandose con un mayor focalización en el desarrollo continuo de las competencias de los docentes en la gestión de SEBD, este enfoque sistemático puede proporcionar una contribución valiosa para reducir y prevenir SEBD en las escuelas y aulas.

 

 

 

On the basis of these and other studies carried out in SEBD in the Netherlands, this paper suggests a systematic approach to the identification of SEBD and the setting up and evaluation of various prevention and intervention strategies, with particular focus on the provision of adequate instructional environment. The use of this systematic will provide for instruction that is tailored to the specific needs and capabilities of pupils. As a result, instruction may be more challenging and pupils, including those at risk of developing SEBD, may become more engaged in learning processes. In addition, the system facilitates the adaptation of instruction to pupils’ entry characteristics, as well as the monitoring of pupils’ progress in various competence domains. It also makes it possible for schools, parents and external agencies to exchange information and engage in regular communication. Combined with a greater focus on continued development of teachers’ competencies in the management of SEBD, this systematic approach can provide a valuable contribution to reducing and preventing SEBD in schools and classrooms.

http://www.enseceurope.org/journal/Papers/ENSECV1I1P2.pdf