El fin de semana del 4 y 5 de noviembre nos reunimos socios de Petales y personas interesadas en el salón de actos del hospital Ramón y Cajal de Madrid.  Nuestro objetivo era comprender las causas del trastorno de apego con el fin de hacernos con algunas herramientas para intentar reparar el daño causado por el trauma temprano.  Nos acompañaron en esta empresa Manuel Hernández, Rafael Benito, José Angel  Giménez, Marcos Giménez, Amaya Prado, Timanfaya Hernández y Maria José Garrido.

He aquí algunos de los testimonios de lo que se vivió durante el fin de semana:

Me ha interesado mucho el ciclo de conferencias. Creo que me ha quedado bastante claro el concepto de falta  apego y las tremendas consecuencias que produce en el sistema nervioso de los niños que lo padecen. Tengo la impresión de que todos los presentes hemos adquirido información muy valiosa y un sentimiento de apoyo en nuestra labor educadora con nuestros hijos. No estamos solos. El camino es largo y lleno de obstáculos pero puede tener un final feliz.

 

Día y medio de emociones, en los que mi corazón se ha ensanchado, mi mente se ha abierto un poco más y mi ánimo ha sufrido un buen empujón.

Conocer el porqué de las cosas me hace entenderlas mejor y me coloca en mejor situación para corregir los errores que voy cometiendo sin querer y a ello han contribuido increíblemente los profesionales que nos han acompañado, a través de sus ponencias y la charla posterior a ellas. 

Y no solo eso, sino que en las jornadas, a las que vamos como padres deseosos de que nuestros hijos sean felices, el aprendizaje no me ha llegado solo desde el atril, sino también desde las butacas de mi alrededor, a través de padres como nosotros que tienen similares situaciones en sus vidas y que anhelan un mismo fin. Ese estar en sintonía con las personas de mi alrededor ha sido muy valioso para mí.

Han sido una inyección de FUERZA y sobre todo, de ESPERANZA. FUERZA para desempolvar mis músculos para estar más activa y trabajar en pro de la infancia y ESPERANZA en un futuro feliz para nuestros campeones, pues estoy convencida que son seres increíbles.

Un abrazo y gracias a todos.

 

Hemos echado de menos más puntualidad, una persona para moderar los turnos de preguntas y respuestas y más concreción a la hora de exponer recursos de afrontamiento de los problemas que enfrentamos en el día a día. Se sigue profundizando en las causas, y no restamos importancia a esta cuestión, pero ya es hora de que los especialistas se mojen y aporten herramientas, título del taller que hizo poco honor a su nombre.

De cualquier forma, estamos dando los primeros pasos  y agradecemos la implicación de los organizadores y la convivencia con los asistentes.

 

 

Me inspira ver a gente trabajando tanto por el bienestar propio y ajeno. Me da fuerza sentir su carisma, su entusiasmo, su fe en que merece la pena vivir y luchar por mejorar la sociedad y crecer juntos como seres humanos. Quiero estar al lado de estas personas porque junto a ellas saco lo mejor de mí  y recupero las ganas de vivir a pesar de los problemas y terribles dificultades que enfrento en el día a día. He conocido gente maravillosa este fin de semana y, poco a poco, gracias a los conocimientos adquiridos, articulo mejor la narrativa del trastorno de apego. Esto es fundamental para ayudar a otros a que comprendan y cambien su mirada de juicio a una de amor hacia nuestras familias y, sobre todo, hacia nuestros hijos e hijas.

 

 

El taller ha supuesto que encontráramos alivio, para no crisparnos en nuestra frustración. Ha supuesto esperanza porque lo malo quedó, en su cuerpo y sus cerebros, pero lo bueno también quedará, para su futuro. Ha supuesto un paso más adelante, con seguridad y firmeza, para pensar en lo que SI es importante de verdad. Ha supuesto abrir el corazón más aún, hasta cuando duele, porque sufriendo juntos también nos alegramos juntos… con mi familia, con mi hijo y con otras familias de la Asociación. Ha supuesto entender que un cambio, por pequeño que pueda parecer, cambia cosas muy grandes. Ha supuesto entender mejor, creer más.