La motivación es fundamental para el rendimiento académico de los estudiantes. Y la investigación muestra que hay un factor crucial que impacta en gran medida en el compromiso académico y el rendimiento: si un estudiante tiene una mentalidad “fija” o “abierta” (Dweck, 2006).

Los estudiantes con una mentalidad fija ven la inteligencia, o capacidad general, como tener un límite fijo para mejorar. Visto desde esta perspectiva, los logros se explican en gran medida por el potencial intelectual de uno, con el esfuerzo jugando solo un pequeño papel. Por el contrario, los estudiantes con una mentalidad de crecimiento ven la inteligencia como “maleable”: tienen fe en que el esfuerzo dará como resultado un aprendizaje y logro más efectivo. Cuando los estudiantes con mentalidad de crecimiento son desafiados por las tareas académicas, interpretan estas luchas como “una oportunidad de crecimiento, no una señal de que un estudiante es incapaz del aprendizaje” (Paunesku et al., 2015; p. 785).

¿Por qué deberían preocuparse los maestros de que los estudiantes tengan una mentalidad fija? Cuando tales estudiantes encuentran dificultades o retrocesos, es probable que respondan desanimándose, disminuyendo el esfuerzo, o incluso renunciando por completo. Y aún más preocupante, una mentalidad fija puede causar que los estudiantes se “desidentifiquen” (es decir, se desconecten) de los temas o tareas académicas que encuentran difíciles. Las investigaciones indican que el número de alumnos que copian también pueden ser más alto entre los estudiantes con una mentalidad fija (Blackwell, Trzesniewski & Dweck, 2007).

Sin embargo, los estudiantes con una mentalidad de crecimiento tienen una reacción mucho más positiva ante los reveses. Cuando experimentan dificultad con el trabajo escolar, responden viendo el revés como una oportunidad para aprender, poniendo más esfuerzo en dominar la tarea, y analizan dónde se quedan cortos sus procesos de trabajo o estudio y los corrigen. No es sorprendente,  porque los estudiantes con mentalidad de crecimiento se mantienen optimistas y se involucran en las tareas desafiantes, y es probable que alcancen el éxito (Blackwell, Trzesniewski & Dweck, 2007).

Los maestros tienen un papel importante que desempeñar para promover una mentalidad de crecimiento entre sus alumnos. Primero y ante todo, los profesores deben tener cuidado y no utilizar declaraciones en sus clases que refuercen una mentalidad fija. Por ejemplo, una maestra que dice “Excelente trabajo, Rebecca. ¡Eres una escritora innata!” implica que la escritura es un talento innato, inmune a la construcción de habilidades. De manera similar, cuando un profesor responde al alumno con una calificación deficiente en matemáticas, “Está bien. No todos somos buenos en matemáticas”, el educador ha sugerido que la “habilidad matemática” es una cantidad fija que no puede expandirse mucho a pesar de los esfuerzos del alumno.

Por otro lado, cuando los profesores estructuran sus declaraciones de elogio, procesan comentarios y alientan a reflejar una actitud de mentalidad de crecimiento, incluso los estudiantes con una actitud negativa de mentalidad fija habitual pueden recibir un impulso de optimismo y motivación. Las declaraciones de ‘mentalidad de crecimiento’ pueden ser tan variadas como los educadores, estudiantes y situaciones a los que se dirigen.

Sin embargo, sería bueno:

  • diseñar un proceso específico para seguir adelante.
  • reconocer dificultades o luchas que enfrentar y enmarcarlas como oportunidades para aprender.
  • transmitir optimismo de que el alumno puede avanzar y lo hará hacia el éxito si el alumno se esfuerza lo suficiente, sigue el proceso recomendado, y hace un uso apropiado de los recursos de “ayuda”.

En su comunicación diaria con los estudiantes, los profesores tienen muchas oportunidades para elaborar declaraciones de acuerdo con los principios de la mentalidad de crecimiento. A continuación se muestra una muestra de declaraciones: elogios, pautas de trabajo, aliento, presentación de trabajos– que los maestros pueden usar para fomentar la motivación en sus aulas:

  • Alabanza

Los elogios efectivos de los maestros tienen dos elementos: (1) una descripción del rendimiento académico notable del estudiante o del comportamiento general, y (2) una señal del maestro (Hawkins & Hellin, 2011). Porque este ‘proceso de alabanza’ vincula el desempeño directamente al esfuerzo, refuerza una mentalidad de crecimiento en los estudiantes que lo reciben. Aquí hay un ejemplo de elogio: “Tu escritura está mejorando mucho. El tiempo extra que dedicas y el uso de un esquema realmente han valido la pena”.

  • Work-Prompt

Cuando los estudiantes dejan de trabajar durante una tarea independiente, el maestro puede estructurar el “regreso al trabajo” con un formato de mentalidad de crecimiento. Un ejemplo de este tipo de mensaje de trabajo es: “Sarah, sigue leyendo … todavía tienes 10 minutos para trabajar en la tarea. Es un pasaje difícil, así que si te quedas atascada, asegúrate de utilizar tus habilidades de corrección de lectura. Recuerda, también que está bien preguntarle a un compañero o venir a preguntarme ¡Usa tus estrategias y tendrás éxito! “

Tenga en cuenta en este ejemplo cómo el maestro le indica al alumno que reanude la tarea, reconoce la dificultad  del trabajo, le recuerda usar sus estrategias de reparación y que tiene la opción de buscar la asistencia de compañeros y maestros, y termina vinculando el esfuerzo a un resultado positivo.

  • Ánimo

Los estudiantes pueden desanimarse si no tienen éxito en una tarea académica o si reciben una calificación baja en una prueba o examen. El maestro puede responder con empatía, a la vez que enmarca la situación como una oportunidad de aprendizaje, describiendo los pasos proactivos para mejorar la situación y expresar confianza en el alumno.

 Un ejemplo de mentalidad de crecimiento el aliento es:

Puedo ver que no te fue tan bien en esta prueba de matemáticas como esperabas, Luis. Repasemos las ideas para ayudarte a preparar el próximo examen Si estás dispuesto a trabajar, sé que puedes sacar mejores notas”.

  • Presentar trabajos

El docente puede hacer que las instrucciones de presentación sean motivadoras dándoles un giro de mentalidad de crecimiento, describiendo el reto (s), que ofrece una evaluación realista del esfuerzo que se requerirá, recordando a los estudiantes las estrategias o pasos para postularse. Se puede terminar con una declaración confiable que vincula el esfuerzo metódico con el éxito. Aquí va un ejemplo:

“Debes planificar al menos una hora en la tarea de matemáticas de esta noche. Cuando comiences la tarea, algunos de los problemas pueden parecer demasiado difíciles de resolver. Pero si le das lo mejor de ti y sigues tu método de resolución de problemas y la de verificación, deberías poder resolverlos”.

  • Pensamientos finales

Use declaraciones de mentalidad de crecimiento con frecuencia. Los profesores que desean alcanzar con  plenitud  el beneficio motivacional de las declaraciones de mentalidad de crecimiento deberían asegurarse de usar esas declaraciones a menudo para promover un clima optimista de ‘puedo hacerlo’. En la tarea diaria, los maestros pueden sentirse tan presionados para cubrir el exigente plan de estudios que pasan por alto la necesidad de utilizar declaraciones de mentalidad de crecimiento como una herramienta de motivación diaria. Asumen erróneamente que todos los estudiantes ya están adecuadamente motivados para hacer el trabajo esperado. De hecho, sin embargo, muchos estudiantes han caído en un patrón de “impotencia aprendida” y optan por retirarse frente a los desafios académicos  (Sutherland y Singh, 2004).

Pero la comunicación adecuada del docente, si se mantiene, puede motivar incluso a los estudiantes con mentalidades negativas y fijas a aplicar su mejor esfuerzo en una tarea o prueba. Sin embargo, la investigación muestra que el proceso de alabanza a menudo es dramáticamente infrautilizado, tanto en las aulas de educación general como especial, a pesar de que es un medio primordial de llevar a los estudiantes hacia una visión optimista de sí mismos como aprendices (Brophy, 1981; Hawkins & Heflin, 2011; Kern, 2007). Los maestros deben adoptar el uso regular de una variedad de declaraciones de mentalidad de crecimiento para promover el logro final del estudiante.

 Muy útil para profesores.

Texto completo original