Resumen de la Ponencia El Apego y la relación terapéutica, de Manuel Hernández

por | Feb 27, 2018 | Actividades, Noticias, Taller Herramientas Reparar Apegos |

Manuel Hernández inició su ponencia haciendo hincapié en una idea clave:

Apego equivale a SEGURIDAD, no a cariño ni amor.

El apego confiere a una persona la posibilidad de tener un refugio seguro donde poder buscar consuelo y a donde poder volver si la situación se complica, estar en proximidad, y tener una base segura que nos permita explorar.

Los experimentos de Harlow fueron realizados con monos Rhesus durante los años 60. Se separaron algunas crías de sus madres y observó de qué manera se expresaba su privación maternal. Harlow introdujo a estas crías dentro de jaulas, espacio que debían compartir con dos artefactos. Uno de ellos era una estructura de alambre con un biberón lleno incorporado, y la otra era una figura similar a un macaco adulto, recubierto con felpa suave, pero sin biberón. Ambos objetos, a su manera, simulaban ser una madre, aunque la naturaleza de lo que le podían ofrecer a la cría era muy diferente. Demostraron que el
contacto físico con un simple trozo de tela pegado a la estructura metálica provocaba en el animal más seguridad que el simple suministro de comida ejercido por la otra estructura que solo ofrecía un biberón.

Cuando ocurre una ruptura del apego surge el PÁNICO quien además de provocar miedo y dolor, estimula a la amígdala cerebral quien a su vez estimula al sistema nervioso autónomo en sus dos vertientes simpático y parasimpático.

La estimulación del sistema nervioso simpático provocará una reacción de lucha o de huida. La estimulación del parasimpático hace que si el peligro desaparece aparezca la calma, y que si fuera excesivo surja en el individuo un estado de inmovilización.

Sin embargo, cuando una persona confía en contar con la presencia de su figura de apego, será menos propenso a tener miedo y la seguridad le hará saber pedir ayuda. Esta confianza se consigue gradualmente durante los años de inmadurez y permanece durante toda la vida.

Se podría hablar de un ABC del apego, y es que el apego se basa en:

A: (attunement) Sintonía es decir, que el estado interno del padre y el hijo estén alineados.
B: (balance) Equilibrio, regulación de cuerpo, emociones y estados mentales del niño a través de la sintonía con su progenitor.
C: (coherence) El sentido de integración que el niño adquiere a través de la relación con el progenitor hará que se sienta internamente integrado y en conexión con los demás.

Hay dos tipos de apego, seguro e inseguro, y este último puede ser organizado y desorganizado. Esta clasificación está hecha en función a como el niño intenta adaptarse a su situación.

Tener apego SEGURO no quiere decir que no se hayan producido traumas, sino que se ha aprendido a solucionarlos. Cuando se percibe el peligro las personas sufren ansiedad, pero buscan su apoyo seguro en quien encuentran respuesta positiva y con ello se anula su inseguridad y ansiedad realizando entonces actividades normales.

El apego INSEGURO ORGANIZADO a su vez se puede clasificar en EVITATIVO y ANSIOSO. En el evitativo buscan apoyo pero encuentran una respuesta negativa que les genera inseguridad y más ansiedad. Por ello abandonan la esperanza de obtener respuestas y suprimen su ansiedad distanciándose, manteniendo también las actividades normales. Sin embargo
en el ansioso las actividades diarias les producen ansiedad, pero como al buscar el confort en sus cuidadores la respuesta es negativa, se incrementa la sensación de inseguridad buscando de nuevo el confort de sus cuidadores.

El apego INSEGURO DESORGANIZADO, que puede ser a su vez HOSTIL y TEMEROSO, surge tras el maltrato infantil creado por un trauma complejo provocado por falta de afecto o de cuidados o de educación, si se han producido abusos físicos, emocionales o sexuales, si se vio maltrato a la madre o si hubo muerte o abandono temprano del progenitor.

Existe también un tipo de trastorno reactivo del apego (TRA) que es el que tienen los niños institucionalizados o severamente abusados. Para estos niños existen las figuras de apego pero no sirven como base ni refugio seguro pudiendo entonces desarrollar los niños tendencia a ponerse en peligro, o tener aferramiento ansioso, complacencia y control o parentalización.

El modelo PARCUVE , desarrollado por Manuel Hernández, describe cómo las rupturas en la relación emocional con las figuras de apego, conlleva la aparición de emociones inconscientes que resultan tóxicas para la persona, como son el miedo, la rabia, la culpa y la vergüenza. Son los pensamientos y las conductas para poder manejar estas emociones y la ansiedad asociada lo que conduce a la patología.

El modelo dinámico madurativo creado por Patricia Crittenden hace hincapié en dos tipos de estrategias; tipos A y C. En la denominada tipo A, los niños organizan una conducta de forma predecible, de forma cognitiva, e inhiben el afecto negativo, tendiendo a hacer lo que los padres desean. Y en la tipo C, la información la organizan de forma emocional, alternando y exagerando las manifestaciones de cólera, el miedo a ser abandonados y la necesidad de bienestar.

En la adolescencia es una fase en la que aparecen nuevas estrategias de apego que van a predecir el tipo de relación con futuras parejas. Se produce una lucha dinámica entre la búsqueda de figuras de apego en otras personas (amigos, pareja) y la búsqueda de la familia como apoyo y confort. Pero la búsqueda de posibles parejas y rango social dependerá de la base segura adquirida (autoestima) y de la posibilidad de encontrar posibles refugios seguros. Si estos no están disponibles en la familia, se buscará en amistades que serán compinches y no amigos.

La supervivencia depende de la regulación de los estados internos incluyendo la regulación cognitiva y emocional. Cuando se está bien regulado, ante la amenaza se pueden tomar decisiones óptimas, pero cuando no hay regulación a través el apego, se buscarán herramientas o cualquier sustituto que permita tener una sensación de regulación (comidas, juegos…) pudiendo incluir o no a otras personas, pero si lo hacen serán perfectamente reemplazables.

La RESILENCIA vendrá  dada por la resistencia de la persona a absorber los shocks, la preparación para minimizar los daños y recuperar el estado anterior a la crisis, la adaptación para responder mejor a futuras situaciones y la trasformación de habilidades para superar adversidades. Las características del individuo, el tipo de apego vivido en la familia, la calidad de las relaciones actuales y circunstancias sociales, son factores que influyen de modo decisivo  en su resilencia.

 

Puedes descargar la ponencia completa aqui:

https://drive.google.com/open?id=148w0iajCnv_pO9TI8hHngeJbYQ7cESHA

Puedes ver el video aqui: