La V Jornada de Formación en la Casa Escuela Santiago Uno transcurrió como un apacible e intenso día en familia (una familia un poco más grande y diversa de lo habitual) que ha encontrado una excusa para celebrar algo. En realidad ese día, sobre todo, se estaba celebrando el placer de estar juntos, algo que solo puede ocurrir porque Santiago 1 es más que una Residencia, una Comunidad Terapéutica, una Escuela de Segundas Oportunidades o más que un Centro de Formación Profesional, es una de las siete viviendas Hogar donde conviven niños y jóvenes que reciben un apoyo especial, terapéutico, educativo y humano.

Pero el encuentro del pasado 20 de noviembre tampoco fue exactamente “cualquier excusa”, fue la constatación de que, a veces, es posible cambiar la mirada y las expectativas. Así lo demostraron los chicos y chicas que abrieron el programa de la Jornada, unos viven en la Casa y otros en los pisos, todos reconocieron y agradecieron el trato, la cercanía y la accesibilidad de sus educadores y reconocieron un cierto miedo a perder el contacto diario con ellos una vez hayan salido a poner en marcha sus vidas de adultos, con responsabilidades más maduras y comprometidas. La misma incertidumbre o inseguridad que tiene cualquier joven dando sus primeros pasos hacia su independencia personal.

El trabajo en grupos ponía en práctica y aplicaba el modelo educativo en diferentes áreas, pudimos elegir participar en distintos talleres y temáticas: drogas, aspectos escolares e itinerarios educativos y sobre afectividad y sexualidad. Los talleres interculturales estuvieron dedicados a la gastronomía, los jabones, la ceremonia del té, percusión… Para compartir, vibrar y sorprendernos al mismo tiempo.

Llenando Escuelas en el sur de Marruecos es una iniciativa de Santiago Uno que, gracias al voluntariado de los chicos y chicas, ya ha recuperado 10 escuelas en este país magrebí, no sólo con trabajos de construcción sino impartiendo clases prácticas de albañilería, jardinería, electricidad, fontanería, etc. Compañerismo y solidaridad son valores que se transmiten en estas actividades especialmente dirigidas a jóvenes y adolescentes desfavorecidos de pueblos o ciudades marroquíes que, además, ayudará a sus familias y en especial a las mujeres. 

La Escuela de Circo quizás simbolice más claramente el espíritu de un modelo de enseñanza diferente, esperanzador, respetuoso con la diversidad y las libertades de elección, aunque sean caminos diferentes a los habituales,  para llegar al mismo punto que todos deseamos: ser más felices. Lo dicen los colores, las piruetas, la búsqueda del equilibrio, la necesidad de ensayar el vuelo, el salto posible. El sueño de alcanzar una meta y confiar en la red si hay que caer y volver a levantarse. Con esta actividad cerramos la mañana… a falta de una estupenda comida multicultural de despedida.

Gracias a todos por hacernos sentir en casa también a nosotros. A los chicos y chicas, al  equipo directivo, profesores, educadores, monitores y al resto del personal que apoya las actividades educativas. Gracias por supuesto a todos nuestros hijos e hijas por enseñarnos el valor de una mirada, de una sonrisa, de un paso adelante, de un paso atrás……..

Un día en Santiago Uno para repasar los derechos de la infancia y reflexionar sobre ellos, tal vez para comprometernos y trabajar para que un día sean respetados.